Soy tuya

Arkadia {mi señor]:  me quiero tuya. Diosa, sacerdotisa y la más humilde feligresa. Fiel tuya. ¿Normas, límites? Yo no pongo ninguno. Suspiro. De postre quiero TÚ. Muá. Pues como único plato, mi cuerpo. A guardar el resto de la vajilla. Quiero que comas de mí y sobre mí… Arf  De todo tu ser soy, y a todo tu ser sirvo. Ayer, hoy y mañana. Te adoro, mi señor amado. Tú, tú eres quien te conoces y reconoces así. Y además te correspondo por completo. Totalmente, para ser tú, para ser yo, para ser también nosotros


Maestro Látigo: Eres mía. Levanta ese culo sobre el que van a llover azotes

Arkadia {mi señor]:  De buen gusto lo alzo para ti. No mereces menos. Y tendrás más. De motu propio y de lo que me pidas. Me abres, mi señor. Para adorarte de todas las formas posibles. Antes de llamarme pensaba en que cogías mis pechos con ambas manos, los amasabas flojito y fuerte, que lamías mis pezones a lengua blanda, que los mordías flojito y los succionabas con mucha fuerza, arañando mis pezones con tus dientes al entrar en tu boca. Querré que me lo hagas despacio, cuando esté completamente concentrada, para sentirte en profundidad y plenamente, para que me hagas suplicarte más amor emocionada. Entera y completamente, para volver a rehacerme entera, completa y más grande. Y con tu mirada, con tus palabras… Nada me ha gustado más en mi vida que ser tuya y ser yo, libre y entregada. Además, me excita mucho ver tu polla en mi boca y cada vez que me masturbo siento la necesidad de tenerte dentro de mi boca, el placer que me doy llega al éxtasis cuando abro mi boca deseando tu entrada. Te adoro. Y amor, te voy a dejar seco en cuanto te pille. Me relamo, lo que deja mis labios cómodos para tu llegada. Haces que me recorran escalofríos de placer Aaaaaaarrrr Estoy sola en el cuarto, he cerrado la puerta. Y he abierto mis piernas. Mi coño arde y mis dedos están frescos. Más ansiosa. Ansias por mi hombre. Mi hombre. Me gustas a rabiar, deseo tu cuerpo a cada instante. Deseo incesante de ti. Mirarte, observarte, leer tu mirada, escucharte, tocarte, olerte… Arrr, te como

Creando a mi esclava

Escribe Arkadia {mi señor} ARKADIA {MI SEÑOR}: En este momento estoy deseosa de tocarte y de tenerte dentro, mi señor. Imagino y me enciendo más. Deseo tocarme pensándote, deseándote,  haciéndome más tuya. Me muerdo el labio sin querer. Mmmm. Dame órdenes. Maestro Látigo: Lame tus hombros y tortura tus pezones ARKADIA {MI SEÑOR}: Te reclaman, … Sigue leyendo Creando a mi esclava

A media noche

Escribe Arkadia {mi señor} Domingo Hace un par de horas que nos habíamos dormido, tú boca arriba y yo de costado abrazándote, tu brazo pasa bajo mi cuello y tu mano se sujeta a mi hombro, acariciándolo con el pulgar en línea recta; como si quisieras alejar mi piel de tu mano y atrayéndola otra … Sigue leyendo A media noche

Ganas

Arkadia {mi señor} Lunes Tengo ganas de ti, tengo ganas de mí, tengo ganas de nosotros. No se me ocurre nada especial que hacer o compartir, simplemente tengo ganas de hacerlo, lo que sea, contigo. Me viene a la memoria esa canción que me dijiste hace un par de semanas, esa en la que se … Sigue leyendo Ganas

Te obedezco

Arkadia {mi señor} Soy de la opinión que las historias que cuentan los libros deben sentirse porque de esta forma se convierten en experiencias que aunque imaginadas, te hacen sentir y aprender. Si al leer un libro no me traslado a su mundo, lo mismo da que lea una historia o un libro de cuentas. … Sigue leyendo Te obedezco

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s