Ojos de Ishtar

Otro día mas, una que va cumplir sus obligaciones, de esas que ni sabes bien por qué las haces, pero las haces, ir voluntariamente es una tortura, la pereza la frustración y la sensación de perder el tiempo me abruman, sin embargo, estás tu, eres una buena motivación para asistir cada día, sin duda alguna lo que me gusta de esta situación.

Te veo desde lejos, no puedo evitar sonreír por dentro, el día será menos aburrido si tu estás, me aproximo a mi sitio, y conforme paso cerca del tuyo tu olor inunda mis sentidos, joder hueles bien, no se que diablos es pero tu olor personal me hace sentir cómoda y quiero más.

De pronto me doy cuenta, me estas observando, y yo demasiado concentrada en tu aroma como para ver qué hacías, y ahí está esa mirada, esa rara e intensa mirada que pones a veces, no es la de siempre, es un tanto animal, noto como mis bragas se mojan inmediatamente, no se como es posible que con una sola mirada logres ese efecto,  navego en el color de tus ojos me deslizo y me baño en ellos, y mi cuerpo se quema, de repente de doy cuenta de que he pasado demasiado tiempo viéndote, me gustaría poder mantener la mirada, demostrarte todo el fuego que tengo solo con mirarte a los ojos, per hay que ser discreta y los compañeros se darían cuenta, bajo la mirada, proclamándome como la triste perdedora de este duelo de  miradas, vuelvo a mi sitio consternada, intentando concentrarme en mis labores, alguna que otra palabra amable a mis vecinos de sitio.

Me siento intranquila pues solo puedo desear que tus manos me dominen, pienso en tu boca en mi cuello devorándome como si fuera una gacela a punto de morir, mis manos recorren mentalmente tu cuerpo, quiero beber de ti, ocupar tu torso y saciarme de tu sabor, nos imagino follando en ese mismo lugar, imagino de todo, pero no debería , no comprendo como un chico como tu puede despedir una presencia tan recia,  hueles a hombre y mi único deseo es que me domines, no lo se, quiero ser ama y esclava, pocos hombres han despertado en mi un deseo tan persistente.

El día pasa sin mas, alguna que otra broma, miradas que evitar y al mismo tiempo desear que sucedan.

A la hora de volver a casa  hacemos un poco del camino juntos, solo un poco pero es suficiente, comentamos un par de tonterías pero de pronto se hace el silencio, me sujetas del brazo y tiras de mi.

En mi cabeza se enciende mas dominante el deseo, y noto como la humedad comienza a fluir entre mis piernas, me arrinconas contra un muro, bajas mi bufanda y me besas apasionadamente, tu lengua entra en mi boca y tus labios se vuelven una fuerte prisión de la que no quiero escapar, y tu aroma, tu aroma que me embriaga y huele a hombre, a rural, y de nuevo a hombre, solo puedo sentir instinto animal y deseo.

Tus besos son algo que me intriga, creía que solo yo besaba así, pero estas tu con esa mezcla especial que no tiene sentido intentar describir.

Me sorprende lo hábil que eres y me derrito al notar el bulto en tu pantalón, me besas en el cuello mientras gimo no se como nos hemos desplazado poco a poco hasta un rincón, pero seguimos en la calle. Estrujas mis pechos con fuerza y aunque hay deseo puedo ver la frustración que sientes de no estarme follando.

Todo me da igual, me desabrocho el primer y segundo botón de la camisa invitándote.

Acaricio tu polla sobre la tela de tu pantalón. Bajo la cremallera y lo noto no hay marcha atrás, ya no podemos mas, tiras de mi camisa abriéndola casi del todo, sacas mis pechos del sujetador succionas mis pezones que están muy duros, me das la vuelta contra las rejas sobre las que nos estamos besando.

Recuerdo unos últimos pensamientos antes de que mi razón se nuble por completo, vamos a follar en medio de la calle, se supone que aquí yo soy la racional, la que debería de pensar, pero no puedo, y el último susurro en mi mente enmudece cuando noto como tus manos suben mi falda y tus manos se posan en mis nalgas, sobre las pantimedias, te noto batallar con ellas y susurro, “rómpelas”, es lo único que puedo decir; Por el rabillo del ojo puedo ver como alguien nos observa desde una ventana superior, y cuando estoy a punto de decirlo rompes mis medias con fuerza apartas la tela de las bragas de mi sexo mojado, el viento helado es una caricia en mi coño, pero ya no hay nada que yo pueda hacerte, te necesito dentro.

Noto tu grata sorpresa al encontrarme tan mojada y sin mas preámbulos me penetras profundamente, ambos dejamos escapar un gemido, pero el mío es notablemente mas fuerte y aprisionas mi boca con tu mano, y la embestida es mayor, tu polla realmente me quema, en cada embestida la rejilla de la reja se clava en mis pechos, esta fría y aprieta mas de lo que hacían tus manos, de nuevo otra envestida, veo que la persona que me ve por la ventana no se aparta y eso sorprendentemente me excita mas, ves que veo esa ventana tiras de mi cabello y me besas profundamente.

Me vuelves loca, se que mi coño te aprieta una y otra vez, tu tiras de mi pelo y arqueas mi espalda, suelto la reja para acariciarte y tu sujetas mi mano y la aprisionas en mi espalda, no me dices nada pero tu mirada lo deja claro, ahora soy tuya, eres mi domador y no hay nada que pueda hacer al respecto, me corro al saberme  tuya y mi coño no deja de palpitar y apretar en consecuencia tu también te corres, noto que vas a retirarte para hacerlo fuera, pero alcanzo a decir “hazlo dentro” en un susurro suplicante, y me llenas, me llenas con una ardiente oleada, noto como me derrito, me vuelves a besar, y toda la fuerza con la que me estabas empotrando ha desaparecido, sueltas mi brazo pero no sales de mi, me miras de nuevo con ojos tiernos de un mar inmenso en el que vuelvo a navegar, nos damos un beso tierno y luego sonríes sales de mi, me acomodo la falda y las bragas, no quiero perder una gota de tu calor; ahora soy consiente de lo mucho que has roto mis medias, lo bueno es que la falda no es muy corta y no se nota, tú ya has cerrado tu pantalón, me comienzo a arreglar la camisa y el sujetador y me ayudas un poco, sonreímos y no decimos nada.

Del amigo observador hasta me había olvidado, veo un instante hacia la ventana y ya no está. Tú tocas una de las marcas horizontales que ha hecho la reja en mi pecho y te sonríes entre nervioso, pícaro y avergonzado, yo sonrío y digo que da igual te doy un beso en la mejilla y quiero decirte que me gustó pero no me atrevo. 

Y así sin mas seguimos nuestro camino cada uno a casa, cuando nos separamos cada cual se pone los auriculares e intento poner cara de póker, y en cuanto te vas y me quedo sola en la parada del bus sonrío, mi bufanda huele a ti, y la aspiro para llevarte de camino a casa mientras siento como escurre en mi la huella que dejaste en mi.

Asteria
Arkadia
Kajira
Holandesa
Nina
Luna
Dulce
Chispita
Sibari
Ishtar
Alen
Estreno
Universitarias
Ibertext
Mar e imperio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s