La llamada de mi Kajira

Ni los fustazos marcando mi piel. Ni tu mano abierta dejando tu huella en mi. Ni la cuerda apretando mis muñecas. Ni mis ojos privados de visión. Ni mi cuerpo desnudo postrado ante tus pies sintiendo la presión de tus botas duelen tanto como tu silencio. No hay peor castigo para una sumisa que sentir … Sigue leyendo La llamada de mi Kajira