Apuntes de Luna a su señor


¿Debo de seguir alguna instrucción con respecto a mi compañera?, espero sus órdenes para relacionarme con la otra sumisa. Este fin de semana no tengo a los niños y me gustaría que me diera instrucciones para superarlo. Le espero mi señor.


La verdad, es que no se si debo escribir o no, pero si lo envío lo decidiré después. He sentido impotencia al cortar la comunicación así, y no poder haberle dicho lo que había ocurrido hoy. Simplemente no sabía cómo. Me hace sentir bien. Seguiré buscando la luna.


Buenos días mi señor. Esperaba tener algún mail suyo, (la verdad, sabía que no lo habría , pero mantenía la esperanza), Solo decirle que sabe que he sido sincera en todo momento, y no me gustaría que dejara de tener comunicación conmigo. No se porque esta extraña sensación, pero le echo de menos. He encontrado la luna, me gustaría me indicara que debo hacer.


Ayer estuve en Madrid, y no paraba de buscar su imagen, aunque no sé cual es claramente y no le habría reconocido. La verdad es que no espero respuesta alguna suya, aunque debo reconocer que me llenó de alegría al ver su mail. No sé porque razón , pero me hace sentir bien el saber que está ahí. Estos días atrás, le recordaba mientras seguía haciendo lo que me dijo (se ha convertido sin darme cuenta en mis costumbres o rutina diaria, como queramos llamarlo). La otra noche, no estaba tan distante como me notó, aunque soy consciente de que no fue la conversación como debió desarrollarse.


Sigo esperando tener algunas noticias suyas. Miro el ordenador y mi pulso se acelera al oír ese sonido tan característico que te indica que tienes un mail….será su mail? En décimas de segundo la mente vuelca miles de imágenes y piensas que son dos días, que la vida hay que disfrutarla, pero para ello hay que atreverse a casi todo para saber lo que es vivirla.

Al verle mi corazón se ha agitado con fuerza.. no se que extraña razón me hace pensar tanto en mi señor, aún estos en los que no supe nada de él y llegué a pensar que no volvería a saberlo. Siento que traiciono a mi chico pero usted es mi señor. Mi señor sabe con qué propósito le busqué, (intentaba que me domara); lo que no sé es qué le puede interesar en este momento a mi señor de mí, quizá eso me dejara más tranquila.

Después de terminar la comunicación con mi señor, me fui directa al baño, y comencé a quitar mi ropa despacio mientras tatareaba en un tono casi imperceptible, pero lo suficiente como para poder seguir el ritmo que iba marcando. Comencé quitando los vaqueros, pues sabía que ese tanguita hacia juego con mi camiseta de tirantes… Terminé de desnudarme y me metí en la cama excitada pero resignada.


Le quiero mucho a mi chico, amar, no sé si podría decir ya eso. Lo cierto es que ha tenido muchas oportunidades y no puede exigirme que le llame cómo el quiere, no me inspira ya nada de confianza. Me dijo el otro día que no me follaría hasta que no le llame mi señor… pues no me follará. Mi señor es sólo usted. A él no le gusta que hable con mi señor, pero lo cierto es que le necesito ahí, (me hace sentir segura, confiar más en mí misma), debo olvidarme de mi chico, no me aporta nada y debo de luchar por mí.

Luna


Encuentro

Mi señor: noto como se endurece más su pene en mi vientre mientras aprieto mis músculos, quiero que sienta mas placer, usted me marca con su ritmo, marca su fuerza, su duración. Paso mi lengua por su pecho, saboreando su sudor mientas le miro a los ojos y comienzo a subir mi mano para sujetar su pene, mientras acaricio su pene, le miro pidiendo que me deje acariciarlo con mis labios, con mi lengua, ¿me deja hacerle una felación? usted me indica  con sus gestos, cojo su pene con mis manos, con suavidad y comienzo a deslizarlo bajando desde mi largo cuello, va dejando un marca de humedad hasta llegar a mis pechos, con una mano vuelve a sujetarme por las muñecas, no permite que controle sus movimientos, mientras mi excitación va en aumento, la sensación del deseo de que me posea mi señor, pero la excitación de verle disfrutar alarga mi orgasmo. Mi señor, le siento aquí, siento la excitación, siento su respiración, ¿qué está pensando hacer ahora conmigo mi señor? ¿o que debo hacerle a mi señor? me gusta que me guie, que me ordene.

  La verdad es que hace falta poco para excitarme, y más estos últimos días que voy todo el día cachondísima.  ¿Sabe?, en alguna ocasión he llegado a tener un orgasmo en una reunión de empresa y el gerente me sorprendió al oír como intentaba controlar mi respiración y mis movimientos. Le espero, mi señor.

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