Luna, mi esclava

Escribe Luna {mi señor}

AZOTES

He musitado 8 veces su nombre mientras me azotaba, más me ha parecido excesivo, pero habría seguido. Notaba un ligero escozor en mis nalgas y hormigueo, al ponerme en los azulejos se ha erizado todo mi cuerpo, mientras miraba la luna (le veía a usted mi señor) y le imaginaba con media sonrisa en sus labios.

Maestro Látigo dice: dime dónde estás

Luna dice: en el salón de casa, pero sólo físicamente, deseo poder volver a sentir cuanto antes esa liberación, incluso llegas a pensar sin pudor , lo haría con este o esta. Mi señor, hoy es viernes, y se aproximan las doce, esperaba me dijera qué hacer, es con el único que no siento pudor y le puedo asegurar que le respeto, pero me inspira tanta confianza. He estado buscando fotos mías para mostrárselas. Por cierto, me hacia ilusión ver su mail por las mañanas. Que prefiere mi señor? me encantan las celebraciones y ritos con usted, estoy para usted

Maestro Látigo dice: cumple con el rito, mientras lo haces imagina un cuerpo de hombre sobre tu espalda, ese hombre te rodea con sus brazos y te aprieta

Luna dice: me gusta la sensación de seguridad al ser rodeada y de excitación, pues quedas expuesta a la persona que te apresa

Maestro Látigo dice: las manos del hombre tienen pleno acceso a tus senos, su boca jadea en tu cuello, una mano baja por el vientre

Luna dice: siga mi señor

Maestro Látigo dice: notas como algo crece en contacto con tu espalda

Luna dice: noto como se acelera mi respiración al  parecer sentirlo

Maestro Látigo dice: los dedos del hombre han recorrido ligeros tu piel

Luna dice: Noto la respiración en mi cuello. Mi piel se estremece y eriza

Maestro Látigo dice: ahora amasan tus muslos que sube su brazo hacia ti. Estás encogida y completamente a merced del hombre

Luna dice: le siento a usted

Luna envía: mis fotos Abrir (Alt+P)

Maestro Látigo dice: soy mejor fotógrafo y como modelo das para más. Me gustan tus pechos

Luna dice: soy presumida y no me resigno a no cuidarme para seguir sintiéndome deseada, mi señor

Maestro Látigo dice: sabes que te desean los hombres

Luna dice: si, lo sé. La verdad es que me encantaría que me cacheara, ¿me cacheará mi señor? es algo que he soñado alguna vez mi señor. Es extraño, pero… siempre he tenido sueños  que me gustarían probar pero nunca he encontrado ese cómplice para «todo » en la vida, no sé como decirle, mi señor, confío demasiado en usted, necesito confiar en usted para todo, conocer mundo con alguien en el que puedas confiar. Me encantaba como me lo comía, echo de menos esa lengua. Que le excita a mi señor? Intentare darle placer dentro de mis posibilidades mi señor, me he comprado un vestido para poder abrirlo por delante

Maestro Látigo dice: me gusta golpear con mi pene en las mejillas, tener a una mujer atacada boca abajo con todo su cuerpo a mi merced, rozar con la punta después la lengua sedienta, me gusta levantar a la mujer y poseerla contra la pared con la piernas sobre mis hombros y azotando sus nalgas, me gusta hacerlo en la calle. Un día tenía ganas de jarana y me metí con tres chinas y no las dejé subir del ombligo

Luna dice: me deja alivio saber que le excitan esas cosas, me encantará oir hoy su voz mi señor si lo ve oportuno, es muy atractivo mi señor, le dije que me atraían detrás de su cara de duros, porque quiero tener su imagen en mis sueños, en mis pensamientos. Me gustaría conocerle mas. Me excitan sus ordenes, me gusta sentirme suya. Confio en usted, recuérdelo, no olvide no dañarme. Estará usted? solo necesito que esté

Maestro Látigo dice: rozar tu rostro con mis dedos

Luna dice:con eso seria suficiente mi señor si lo viera oportuno. Aunque debo de reconocer que este momento no es eso lo que me pide mi vientre. Me gustaría sentirle por mi espalda, me susurra al oído, mientras acaricia mi cuerpo, mis labios arden, que me pusiera cara la pared, mis músculos se encogen, mis piernas tiemblan, desean ser sujetadas por sus manos mientras me penetra… sabe que le dejare dar rienda suelta a su mente,

Maestro Látigo dice:aún no, quiero devorar tu bajo vientre y provocar un huracán en tus sentidos con mi boca, mis dientes, mi lengua, mi manos, mi verga, todo, uno tras otro, sin repetir, ni insistir en lo mismo

Luna dice: me gusta mirar como muerde suavemente mi clítoris y va apretando según su excitación, soy suya, debe saber hasta donde puede llegar cuando nota que mi excitación va en aumento, pasa su lengua con suavidad mirándome a los ojos para darme la tranquilidad que necesito, para seguir aumentando su fuerza  en el juego, mi excitación aumenta, que desea hacerme ahora mi señor?

Maestro Látigo dice:sin penetrarte paso mi pene desde el clítoris hasta el ano haciéndolo vibrar entre tus labios vaginales

Luna dice: así me mantendra excitada, al no saber que hay con su pene al rozar mi ano y mi vientre

Maestro Látigo dice:paso la lengua por la unión de tus muslos con tu ingle, lo chupo con los labios, la nariz, como por descuido, roza el clítoris

Luna dice: muerde mis labios atrayéndome hacía usted, mis labios vaginales, así no me escaparé a sus deseos

Maestro Látigo dice:con una mano mantengo las dos tuyas a tu espalda mientras con la otra levanto una de tus piernas y busco acomodo para mi pene, es una penetración lenta y profunda, contenida, mi boca ahoga tus gemidos

Luna dice: noto como se endurece más su pene en mi vientre mientras aprieto mis músculos, quiero que sienta mas placer, usted me marca con su ritmo, marca su fuerza, su duración, acaricio sus testículos, aprieta mis nalgas, besa mi pecho. Paso mi lengua por su pecho, saboreando su sudor mientas le miro a los ojos y comienzo a subir mi mano para sujetar su pene, mientras acaricio su pene, le miro pidiendo que me deje acariciarlo con mis labios, con mi lengua, ¿hacerle una felación? usted me indica   con sus gestos, cojo su pene con mis manos con suavidad y comienzo a deslizarlo bajando desde mi largo cuello va dejando un marca humedad hasta llegar a mis pechos, con una mano vuelve a sujetarme por las muñecas. No permite que controle sus movimientos mientras me la excitación va en aumento, la sensación de deseo de que me posea pero la excitación de verle disfrutar alarga mi orgasmo, mi señor, le siento aquí, siento la excitación, siento su respiración, que esta pensando hacer ahora conmigo mi señor? o que debo hacer  mi señor? me gusta que me guie, me pida, me ordene.

Maestro Látigo dice: te deposito sobre el suelo y me tumbo, frotando mi polla entre tus pechos mientras mi boca y mis manos escarban entre tus piernas, chupa con fuerza los dedos de mis pies, insinuándome lo que harías con otra parte

Luna dice: siga mi señor

Maestro Látigo dice: bajo mi pene por tu vientre mientras mi boca, de avanzadilla pasa al interior de tus muslos y a mordisquear el borde del culo contra el suelo, me giro y me siento sobre tu vientre, mi pene enhiesto, juego con tus pechos y acerco la punta a tu barbilla

Luna dice: comienza a darme golpecitos

Maestro Látigo dice: como para hacerte abrir la boca

Luna dice: si hubiera abierto la boca ya habría metido su pene en ella, humedeciéndola para deslizarla mejor

Maestro Látigo dice: rozo tus labios unos instante con la punta del pene y me bajo a besarte, besos largos, jugando con tus labios y con tu lengua, hundo la lengua en tus oídos, quiero entar por todos tus agujeros

Luna dice: eso que ya sabe que me vuelve loca

Maestro Látigo dice: no, me habías hablado solo del cuello

Luna dice: el cuello y las orejas

Maestro Látigo dice: Póstrate ahora.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s