Las ataduras de Asteria

Me vas atando las vendas a manos y pies. El tacto es agradable. Me gusta cerrar los ojos para sentir tus dedos rozándome suavemente las muñecas y los tobillos. Sonrío, y me dices que no te hacen falta barrotes. Yo no pensaba en eso, sino en lo considerado que te vuelves justo antes de la … Sigue leyendo Las ataduras de Asteria

Hebe

   "Nadie puede decir quien comenzó, pero estaban ahí, obligatoriamente unidos, condenados a sobrevivir sobre el cadáver de la esperanza común..."      Hebe le escuchaba sobrecogida, admirada más por la forma que por el fondo, fascinada por su personalidad y aburrida por su inercia. Aitor seguía hablando con la seguridad que dan los treinta años … Sigue leyendo Hebe