Llegamos al cuarto y con voz firme me ordenas que me desnude. Con tu corbata me vendas los ojos. Noto como me agarras mis manos, me gusta la delicadeza con que las atas con la cinta de seda para no dejarme marcas, noto el tirón al amarrarme a la cabecera de la cama, dejando mis … Sigue leyendo Kajira sometida

