La Verbena

Arkadia

Desde que vi el mensaje en mi teléfono estoy casi histérica, por suerte puedo decir que creo disimular bastante bien estos nervios.

Llevo un día entero en constante agitación interna, he tenido momentos en los que la proximidad de la realidad me ha provocado leves taquicardias. Es algo normal hablar por teléfono, la gente lo hace todos los días y varias veces. Esta llamada para mí representa una toma de contacto tan leve que es casi peor que si tuviese que coger fuerzas para hacer frente al momento a la cara. Es peor porque es real pero no es tangible, es peor porque no son unas líneas que escribir, es peor porque hace que odie más al teléfono que habitualmente. Es peor porque estoy escribiendo este retazo con los ojos cerrados para sentirme algo más serena.

Me he preparado para esta llamada, me he duchado y me he perfumado con loción de verbena. Uso verbena en colonia y en loción, es el aroma con el que más encaja mi personalidad y mi olor corporal. Es cítrico, fresco y estimulante cuando me lo pongo, conforme pasa el tiempo es un aroma más tranquilo, pasa un poco más desapercibido, adquiere serenidad. Siento que es mi olor.

Me entretengo con la colonia para ver si me despisto un poco, pero no es posible. Sigo nerviosa por la incertidumbre de si llamará más pronto o más tarde, qué dirá, cómo reaccionaré, si seré capaz de articular palabra o hacer alguna frase coherente. A esto creo que se le llama miedo escénico, he sentido algo parecido alguna vez pero no tan intenso.

La verbena llama a mi olfato y a mi tacto, también llama a alguna corriente de aire que se quiera acercar, pero yo no tengo otra opción que aguantarme.

El teléfono no suena.

Hazme tu esclava

Arkadia {mi señor} Comparezco ante ti con la cabeza gacha y con ojos implorantes de castigo. He tenido miedo y he escapado, en esta era lamentablemente es muy fácil hacerlo para los cobardes, y yo lo soy. También es cierto que hay que ser valiente para volver sobre los propios pasos y agachar la cabeza … Sigue leyendo Hazme tu esclava

Hazme lo que quieras, mi señor

Soy afortunado por poseer a Arkadia en cuerpo y mente. No tiene más límites que mi imaginación. Es hermosa, inteligente y abierta de forma completa a mis deseos, los más sublimes y los más perversos. Cuando superemos la relación amo-esclava seguiremos siendo amigos íntimos. Es una mujer excepcional a orillas del mar Mediterráneo, un oriente … Sigue leyendo Hazme lo que quieras, mi señor

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