En el club

Asteria {mi señor}


Entramos en el club. No hay demasiada gente, hemos venido pronto. Tú te diriges a la barra y yo me dispongo a quitarme las bragas y meterlas en el minibolso que llevo. Salgo del aseo donde he desnudado mi sexo y miro la barra. Veo a un hombre que me gusta. Tú. Pero no sé quién eres.

Me acerco a tu lado, y tú me saludas:

-Se te ve incómoda, no estás acostumbrada a venir a sitios como éste, ¿verdad? 
– Si quieres saberlo sigue hablándome. 

Has pedido dos copas, y me acercas una. Yo la acepto un tanto displicente. Vas a preguntarme cosas y a sonsacarme, vas a contarme tus anécdotas sexuales, con morbo y gracia, y yo me voy a acabar calentando. Al final, me vas a tocar el pelo y me vas a decir lo precioso que es. O algo parecido. Vas a estar muy cerca, y yo me voy a acercar, sin hacer nada. Tú me dirás que tan cerca no ves así que o te alejas o me besas, yo permaneceré a la misma distancia y tú me besarás. Tu lengua caliente y húmeda en mi boca me va a excitar tanto que voy a devolverte el beso y tú dejarás de estar apoyado en la barra para cogerme de los brazos fuerte.

Yo te voy a tocar el paquete un instante y me daré cuenta de lo muy, muy excitado que estás. Tú harás lo mismo debajo de mi vestido y te darás cuenta de que no llevo bragas y tu verga crecerá todavía más. Me acariciarás la cintura, me acariciarás el torso, me acariciarás las tetas. Meterás una mano por mi escote y buscarás mi pezón, y me lo pellizcarás, yo empezaré a sentirme muy húmeda ahí abajo. Te acercaré a mí y pegaré tu paquete a mi cuerpo, abriendo mis piernas, yo sigo sentada. Seguirás magreándome y besándome, metiendo tu cabeza en mi escote, y yo te desabrocharé el pantalón, probablemente acabarás ayudándome porque de la impaciencia lo haré mal. Y entonces te pegarás más a mí y me meterás la polla en el coño. Me empezarás a follar ahí mismo, en la silla, yo al borde, notando tus embestidas y agarrándote con mis piernas, intentando cogerte el culo para que entres más dentro de mí. Me vas a follar así hasta correrte dentro y entonces me cogerás de la mano y me llevarás a una zona del club donde haya donde tumbarse un poco, y me pedirás que siga tocándote dentro del pantalón, mientras tú me magreas las tetas. Abrirás un poco el escote para poder chuparme los pezones, con discreción, y tu polla volverá a crecer. Y seguiremos tocándonos hasta que no puedas más, me des la vuelta, y mientras yo continúo de rodillas, tú levantarás la falda para follarme, de nuevo, ahí mismo, cogiéndome de las caderas, hasta bombear toda tu lefa dentro de mi coño. Tocarás mi culo, llegarás a mis tetas… mientras me llamas por ese nombre falso que yo te habré dado. Y al acabar, quizás, nos besemos más rato, y si vuelves a desearme, volverás a poseerme, de lado, siempre con el vestido puesto, mientras magreas mis tetas, o yo me sentaré encima de ti, y volveremos a follar. 

Me dirás «zorra, tengo que irme, te acompaño a un taxi». Me dejarás en un coche que me llevará hasta mi casa y allí, tras desvestirme apenas, me conectaré por las redes para contarle detalladamente la experiencia a mi novio y él a mí me contará la suya.

9 comentarios sobre “En el club

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